En ocasiones la mejora técnica de los procesos de control es la única forma aplicable para la reducción de los riesgos de exposición, ya que no se conocen sustancias que cumplan con todas las especificaciones técnicas requeribles en una determinada aplicación, y que en cambio sí que existen en la sustancia inicial considerada como peligrosa.

Con frecuencia se presentan situaciones en las que es posible la sustitución de una determinada sustancia peligrosa en sólo algunas de sus aplicaciones, es decir, la sustitución está asociada a un determinado proceso industrial o a una utilización concreta y especifica de la sustancia peligrosa.

La sustitución es, indiscutiblemente, una de las más eficaces formas de evitar o reducir los riesgos debidos a la utilización de las sustancias químicas, y como tal debe ser considerada siempre en la prevención del riesgo químico. No obstante, también en todos los casos, hay que tener presente los potenciales riesgos de las sustancias utilizadas como sustitutos que, aunque menores que los de la sustancia original, no por ello han de ser nulos.

Entre las páginas 65 a 68 se estudia de manera específica el Formaldehido, sus usos y aplicaciones, asi como las alternativas posibles a su uso.

Revisión de Criterios, Modelos y Tendencias 2011

Fuente: Foment Prevención